martes, 4 de diciembre de 2018

EPISTOLARIO IV EL AFECTO CRECE



Asunto: DE NUEVO CABALGO MI E-MAIL
 lunes 3 de noviembre de 1997 18:45
Hola, hola de nuevo mi princesa de la dulce voz.
Por fin me arreglé el e-mail y te puedo escribir después del leer tus bonitos mensajes.
¿No me digas que te vas a convertir en una superdiva del pop-rock-folk?... guardaré colas lunares, viajaré en colectivos planetarios, que tarden más que de Bariloche a Rosario (ya sabés, esa ciudad que en la Argentina se disputa el segundo lugar con Córdoba) sólo para verte cantar... aunque sea sólo para verte sonreír. Y no seas insensata... ¿cómo es posible que la mujer más bonita de la Argentina pretenda que se le avise para arreglarse?... ¿es que vos querés deslumbrarme? Me apetece un huevo como decimos acá- (y parte del otro) llamarte... tengo tantas cosas que contarte.
Pero me contengo... ya te he dado cientos de besos al descuido y no quiero, al descuido, meterme en tu cama (supongo que tenés el teléfono en la mesita de noche) … ¿aunque quién sabe dónde.... quien sabe cuándo sucederá eso, si es que ha de suceder? -es broma, naturalmente-.
Te insistiría que vinieras a España si por fin te es posible tomarte un año sabático, pero comprendo que Francia es más atractiva para personas de nuestra lengua... además, supongo que en parte llevás en tu corazón algo de esta vieja piel de toro y que cuando se varía, apetece hacerlo radicalmente.
Te mando besos, te mando ánimos y el sentimiento mejor que de mi corazón pueda brotar. Sólo me gustaría que llegaras al convencimiento de que, a través de la distancia, de toda índole, que nos separa, hay alguien que piensa en ti, que te quiere y que te acompaña, peleando por hacerse un > huequito en tu corazón. (Hoy me entró la cardiaca, ¿no crees?).
Besos... cariños.

Javi

No hay comentarios:

Publicar un comentario