Pues eso, años 86/87 (no 86/86, evidentemente).... Servía yo en un juzgado madrileño y uno de los fiscales que tenía asignados, "Manolón", que se había significado por ser el más díscolo de España, me puso al cabo de la calle de lo que había hecho -según refería- el entonces meritorio de AP. En pocas palabras me vino a decir que se le había otorgado una bula especial para dejar su destino en Cádiz y venirse a Madrid por el artº. 33, es decir: había dejado su destino (no podría hablarse propiamente de abandono) por sus santos... (dado mi compromiso de no ser grosero, ponga cada cual el epíteto que mejor le parezca) y se había venido a Madrid con la complacencia de sus superiores pero sin esperar a que terminara la tramitación de su solicitud de pasar a la correspondiente situación administrativa dentro de la Carrera Fiscal. Ya apuntaba entonces el joven proyecto de político su carácter de "niño consentido", haciendo valer la influencia de su famoso papá y de pasada, su condición de nietísimo del otrora famoso "TEBIB ARRUMI".
Algún día contaré la impresión que me hizo un artículo suyo, del aludido papá digo, publicado en la tercera del ABC, en el 76 y la impresión, aún mayor, que tuve cuando un compañero del ya mentado en demasía, papá, de, llamemoslas "andanzas" me las comentó) (continuará).
No hay comentarios:
Publicar un comentario